Michael Winslow
31 03 2007
¿Os acordáis de “Loca Academia de Policía”? Exacto, se trata de aquella saga de películas de finales de los ochenta que las televisiones se encargaron de repetir hasta la saciedad durante los noventa. La verdad es que a mi cuando erá un niño me hacían reir bastante y estoy seguro de que si las viera hoy se me caería un mito en cuanto a humor. Así que mejor que volver a verlas deleitemonos con uno de sus mejores personajes: el Sargento Larvell Jones.
Seguramente su nombre no os diga mucho pero… Se trata de Michael Winslow, nacido en 6 de septiembre de 1958 en Washington, más conocido como “The Man of 10.000 Sound Effects”, el Hombre de los 10.000 sonidos por su habilidad a la hora de imitar sonidos de la vida cotidiana usando únicamente su voz. Hoy en dia se dedica a recorrer los Estados Unidos como showman especialista en ruidos. Os dejo colgados en la sección youtubismo un buen puñado de sus videos, pero para ir a briendo boca…:
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Categorías : Tonterías, Youtubismo

Existen premios para todo en este mundo en el que vivimos, ya sean por méritos o deméritos, ahí están ellos para recordarnos que siempre hay un primero en algo (mmm… esto me recuerda a cierto anuncio…). Pero… ¿y si a alguien se le ocurriera premiar la estupidez humana? Aquí es donde entran en juego los Premios Darwin (Darwin Awards), premios que literalmente premian a aquellos que han muerto de una manera ridícula o estúpida. La “organización” de estos premios considera que gracias a sus acciones han contribuido a la desaparición de sus genes, contribuyendo así a la mejora de la especie, motivo por el cual deben ser premiados por el padre de la teoría de la evolución moderna:
Laszlo Polgar estuvo siempre obsesionado con los genios, se paso la mayor parte de su vida estudiándolos hasta que llegó a una conclusión fascinante tras estudiar la biografía de cientos de intelectuales, todos tenían algo en común la especialización a una muy temprana edad. Laszlo opinaba que el sistema escolar público sólo servía sobre para producir mentes mediocres. En cambio, él creía que podría convertir cualquier niño sano en genio.